Mostrando entradas con la etiqueta VIVENCIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta VIVENCIA. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de octubre de 2008

La mirada de la vaquilla

Como ya dije anteriormente, cuando se tienen algunos años, nuestra vida esta llena de vivencias que de algún modo han configurado el mapa de nuestra existencia. voy a contar una que resulto bastante graciosa y dio mucho que hablar (y reír) en el circulo de amigos.


Resulto que nos invitaron a una fiesta familiar con cena y capea en un pueblo cerca de Cartagena llamado Roche. en las afueras, Ortega Cano (torero)tiene una plaza de toros que se ve alquila para estos eventos(capeas ). Se trataba de que viéramos torear y conocer a tres jóvenes aspirantes a toreros uno de ellos Javi, hijo de unos buenos amigos, cuyo padre, promocionaba de esta forma, organizando capeas.


Todo fue muy agradable pues de esta manera los hijos también participaban siendo para ellos un acontecimiento bastante peculiar. cuando acabo la cena , comenzo la capea y en la plaza soltaron a la vaquilla y los jóvenes novilleros nos mostraron su buen hacer con la muleta .


Javi estaba guapisimo con su traje de luces. Cuando acabo invito a que nos animáramos a torear con el en la plaza. Como es natural nadie se animaba, pues aunque no era un toro, la vaquilla sabia quizás mas que el toro y el torero , vamos que la vaquilla estaba como dicen en el argot taurino mas que placea.


Yo me debatía entre la curiosidad, el miedo y los respetos humanos, vamos que estaba deseando lanzarme a la plaza. Y así lo hice: El torero(novillero) me dio los consejos oportunos, indicándome como me tenia que situar y que tenia que hacer. Me animo a que no tuviera miedo a dar unos pases pues la vaquilla pasaría por el capote y tan tranquilos. recibiríamos a la vaquilla cogiendo el capote entre los dos, el de un extremo, yo, del otro y la vaquilla pasaria por el centro. hasta ahí todo perfecto. Mis hijos desde la barrera no se lo podían creer, aunque tampoco les pillo de sorpresa, conociéndome. Mi marido miro para otro lado, esta loca.
bueno pues nos situamos en el centro del ruedo, y, alee...e ..e eh .. toro. La vaquilla giro, nos vio, y, ME MIRO FIJAMENTE. Y reteniendo la mirada unos segundos, me dijo. VOY A POR TI. Y así lo hizo. Yo exclame ¨Javi me esta mirando y viene a por mi.¨ En esto que la vaquilla arranca derechica hacia mi, el torero tira del capote y sale corriendo con el , yo de repente me encuentro en el centro de la plaza sin capote, sin torero,y sola... con la vaquilla enfrente. En décimas de segundo, me encomiendo...... y me lanzo a por ella cogiéndola de los cuernos. Ella no sabia con quien se la jugaba. Fue alucinante, la vaquilla empujándome y yo intentándola controlar por los cuernos.Y así en ese forcejeo me fue llevando hacia las tablas pero yo la tenia controlada en todo momento por los cuernos de forma que no se podía mover. Debo decir que ni me tiro al suelo ni me dio ningun rebolcon, eso si mas, miedo que once viejas, pensando:¿ no vendra nadie a quitarmela de encima? menos mal que el torero se repuso y volvio con el capote, pero ya dos de mis hjos se habian tirado al ruedo exclamando¨Mi madre¨..¨ Mi madre¨.. y agarradola del rabo tiraban de ella hacia atras. Que bochorno.
Debo decir que se me quitaron las ganas de volver a torear y desde entonces me dan mas lastima los toros que los toreros, pues no sabria explicar ¨La mirada de aquella vaquilla.

Oh, Oh, La libertad.

Al año de morir mi madre, mi padre se volvió a casar y ese verano me mandaron a la playa a casa de unos amigos de mi padre que tenia una hija de mi edad.Imagino que fue un intercambio de intereses, pues las dos eramos de alguna manera unas molestas adolescentes.
A esta, mi amiga, le gustaba escaparse de noche, cuando todos dormian. Me propuso la idea y, la verdad , recuerdo que me asusto,pues abanzados los años 60 las adolescentes teniamos verdadero terror a los padres.y si se enteraba el mio (pese a su perdidad de autoridad por su nuevo matrimonio) no imagino lo que me podria caer. Pero la rebeldia me pudo y acepte . La primera noche fue alucinante , el miedo y el temblor me recorrian el cuerpo, apenas podia saltar por aquella ventana, que no estaria a mas de medio metro del suelo. Una vez en el jardin, saltamos la valla y fuera la"libertad" absoluta. Recuerdo que fue una experiencia alucinante, corrimos a toda mecha hacia el sitio que habimos acordado sin mirar para atras por si acaso, llegamos al faro y nos sentamos en las rocas a mirar como se estrellabanlas olas contra ellas. Fue una vivencia, para aquella edad y en aquel tiempo, alucinante. El faro centelleante, el mar, las olas las estrellas tan cerca,la inmemsidad de la noche y la sensacion de libertad.
Hoy, con el paso del tiempo,describiria aquellos momentos con los versos de Octavio Paz.
Hombre soy: de breve duracion
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba: las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
Soy tambien escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.

martes, 14 de octubre de 2008

¿Porque, a mi, se me ha caido una estrella en el jardin?

Cuando se tienen algunos años es difícil señalar los acontecimientos y vivencias que nos han marcando
y dejar otros, pues unos y otros forman parte de esa tela de araña que como un mapa va configurando lo que es nuestra vida. Sin ellos, no seriamos lo que somos ahora ni estaríamos donde estamos en estos momentos, todo seria de otra manera.
Creo que una de las vivencias que mas marcan nuestra vida es la experiencia de la muerte de un ser querido sobre todo en la niñez y aun mas, cuando la muerte, arrebata la vida a la madre o la padre.
Con pocos años esa vivencia es desgarradora, te rompe por dentro, y te deja indefenso cara a cara con la vida. Tu esistencia da un giro distinto al que te habías imaginado. De golpe todo empieza de nuevo de otra forma, maduras sin quererlo. Tu no querías esa ausencia. Te revelas, no aceptas, no te resignas, te preguntas, -porque a mi.- Mas tarde, te das cuenta que la pregunta mas acertada era -para que -y la respuesta es un misterio.
Con el tiempo todo vuelve a la calma y esa ausencia se transforma en una presencia que te acompaña toda la vida.